How to / Cómo hacer

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Instrucciones para llorar 
 
Instrucciones para llorar. Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará  con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
Julio Cortázar


Cómo explicarle a su hijo (de River o Gimnasia) que su equipo de fútbol descendió a la B















Había demasiada violencia entre los fanáticos  del fútbol.  Entonces vino un Dios del fútbol, que no era "El Diego" ni "Grondona" y separó las aguas. Colocó  a unos en la A y  a los otros en la B. Los que quedaron en la B lloraron y los que quedaron en la A los cargaron y festejaron, porque tradicionalmente pertenecían ambos a la A. Pero resultó que al poco tiempo también lloraron los que quedaron en la A, porque se dieron cuenta de que no tenían con quien jugar su Clásico los domingos. Y ambos equipos se lamentaron mucho de perderse la posibilidad de jugar  con su rival favorito, y los fanáticos no tuvieron a quien bromear ni a quien gritarle sus clásicos cantos.
 Así fue como  el Dios del fútbol viendo que  ambos equipos habían llorado y reflexionado lo suficiente, los volvió a reunir en el Campeonato del período siguiente y volvieron a enfrentarse en la A. Celebraron el Clásico con gran efusividad, se alegraron y disfrutaron mucho ambos bandos. Y de este modo se dieron cuenta de la importancia del equipo adversario para el disfrute. Y así fue como no hubo más violencia.
Aunque esto  les duró un tiempo nomás, porque los humanos son muy desmemoriados. Y sólo se dan cuenta del valor que tienen ciertas cosas al perderlas.